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viernes, 18 de mayo de 2018

David Bogado: "Pobre Argentino Pobre hace un juego permanente entre el pasado y el presente".



David Bogado es actor, dramaturgo y director. Integra la compañía ClanDestino Teatro, con la cual está presentando su nueva obra con marcado compromiso y denuncia social.
Estuvimos en una de las funciones de "Pobre Argentino Pobre" y pudimos conversar con el autor.

En tus obras se aprecia un fuerte compromiso y denuncia social. ¿Cuál fue el origen de dicho interés?

Me pregunto seguido esto. Y no sé en qué momento aparece esto. Cuando empecé a hacer teatro, yo era una persona que no se interesaba en política. En el secundario repetí. Era un desastre. Por eso digo, el teatro medio como que me salvó la vida. Empecé a leer, a escribir y fui encontrando algo donde me sentí cómodo y hoy en día es mi vocación.
Siempre las obras que me fueron tocando eran obras con un contenido político muy importante. Todo me fue llevando, en una forma tan orgánica que no me di cuenta. Una de las primeras fue "La Mala Sangre", un clásico de Griselda Gambaro, que habla de la dictadura, solo que llevada entre unitarios y federales, pero tiene una bajada de línea muy clara. Después trabajé en Teatro Abierto, en Teatro x la Identidad y siempre anduvo por ahí el teatro político. Sin querer, fue apareciendo y en la primer época fue un teatro más crudo. Ya en los últimos años, me fui enganchando un poco con este humor medio ácido, medio trágico, donde me siento cómodo y puedo contar algo frágil, súper delicado e íntimo. Es así. Una entrada de humor siempre es mejor recibida por la gente.

¿Por qué elegiste "Pobre Argentino Pobre", y no otra de las tantas crisis que tuvimos?

En verdad, la obra nace de una forma muy rara. Empecé a escribir y no tenía idea sobre qué iba a hablar, ni de qué se iba a tratar.  Sabía de antemano cómo empezaba, cómo terminaba y el medio. El conflicto. Tenía una línea a seguir. Empecé a escribir cuatro personajes: el personaje principal, que es el suicida, el que comienza la obra y cuatro personajes, que intentan detenerlo. Había un personaje alejado que miraba toda la escena. Y así escribí cinco, o siete hojas, y no sabía por qué se mataba, ni sabía quiénes eran esas personas que estaban atrás, así como tampoco sabía por qué este tipo miraba y no participaba. Seguí escribiendo y de a poquito se fue dando de una forma orgánica: apareció la crisis, después el jubilado que se pegó un tiro y lo asocié automáticamente con lo que estaba armando. Había cosas de paralelismo que se iban manifestando con el momento que estamos viviendo ahora. Esta obra la escribí en agosto del año pasado. Nunca me imaginé que íbamos a estar viviendo cosas tan parecidas. Fue apareciendo de a poquito. Al principio eran veinte actores, después dieciocho, quince. Empezamos diez y terminamos ocho. Fue una búsqueda también. Nunca me propuse escribir sobre el 2001. Surgió de una forma muy suelta. Después me puse a investigar un montón y busqué imágenes, fotos, audios, etc.. De hecho, la obra comienza con audios de spots de campaña y me di cuenta de que estaban muy nuevas todavía. Como que pasaron hace mucho pero a la vez no. Es una herida que todavía está abierta. Y apareció el humor, también, de una forma muy chiquitita sobre un tema muy pesado. En mi casa sufrimos. Yo tenía quince años, mucho no me acuerdo. Recuerdo estar en Misiones y no poder volver porque se había declarado el estado de sitio, y a mi vieja llamándome angustiada. No me enteré de casi nada. Sí recuerdo los patacones. Ir con mi mamá a comprar con plata que parecía falsa me parecía divertido, pero después cuando tomé conciencia y asocié me di cuenta de lo terrible que fue. No nos agarró el corralito, pero mis viejos se quedaron sin trabajo y se las tuvieron que rebuscar todo el tiempo. Se ve que algo mamé, que algo quedó de eso. Inconscientemente cuando empecé a escribir fue aflorando por su propio peso.

¿Cuáles pensás que son las claves para que la obra tenga tan buena repercusión?

Creo que todavía es una obra que abarca un tema que no se olvidó, como el tema de la dictadura, que siempre se hacen obras y se conmemora, pero siento que es algo más lejano. Y si bien, la crisis de 2001 pasó hace un montón, está como olvidada y hasta ahí, pero muy cerquita a la vez. En los momentos que estamos viviendo, "Pobre Argentino Pobre" hace un juego permanente entre el pasado y el presente con las frases que se repiten, adornadas un poco más o menos, con el FMI que aparece, con los patacones que parecen regresar con otro nombre, como se vio en San Juan. Y los discursos... Son muy parecidos. La gente se siente un poco identificada y eso genera un choque que está buenísimo que pase.

¿Te ves haciendo "Pobre Argentino Pobre" 2018, de acá a veinte años?

Esperemos que no. Por un lado empiezan a salir otras cosas alarmantes. En uno de los ensayos del corralito, estábamos con las cacerolas y salimos de la sala y afuera estaba la gente con los cacerolazos. Nos quedamos sorprendidos. Nunca pensamos que iba a estar tan de la mano y esperemos que no llegue a tanto.

¿Cuáles son los pro y los contra que encuentran tus producciones al momento de llevarlas a escena?

Por suerte no tenemos tantas. Somos un grupo que viene trabajando ya desde hace cinco años. Ya en las primeras obras decidimos no ganar nada de plata y hacer un pozo común para reinvertirlo en otros proyectos. La idea es tener un buen pozo en común para el momento de la producción ya sea; vestuario, sillas, difusión, prensa, etc.. tener esa plata que no sale de nuestros bolsillos. Y cada obra lleva su inversión.









¿Qué le dirías a quien todavía no fue a verla?

Los invitamos a ver la obra. La gente que viene llora, se ríe y pasa por muchos estados. Es un buen momento porque te choca verla, te invita a reflexionar. Hay algo que aparece que está bueno verlo en teatro, en vivo, porque llega de otra forma. De una manera más interesante.


Pobre Argentino Pobre 
se presenta hasta el 29 de junio, los días viernes a las 21 hs en
Teatro Espacio GADI - Av. San Juan 3852 - CABA

Taller Laboratorio Teatral
Se brinda en el Espacio Tole Tole los días jueves de 18 a 20 hs. en Pasteur 683. - CABA




Links:
Facebook Grupo ClanDestino Teatro


jueves, 10 de mayo de 2018

Rodrigo Pedro: "La observación es una de las grandes virtudes que desarollamos los actores"




Rodrigo Pedro es director de cine y actor independiente, con estudios en producción de cine y televisión.
Cuenta con varias puestas en escena en su haber y estuvimos conversando con él, a propósito de su nuevo proyecto: Pobre Argentino Pobre.

Contános cómo nació tu pasión por el teatro.

Comencé mis estudios de teatro a los 14 años. Tenía la necesidad adolescente de expresarme de otra manera, ya que venía haciéndolo desde el dibujo. Igual me gustaba la idea de ser más de una persona: creo que es lo mágico del teatro; y estar jugando todo el tiempo. Siento que es un hermoso juego que nos permite salir de uno para ser otro. Empecé cerca de casa con Catalina Speroni, una gran actriz, y fue maravilloso. Nunca más pude dejar de hacer teatro.

Recientemente pudimos verte en escena con DÑI, una representación tragicómica de la burocracia y desidia de los organismos públicos. ¿Cómo fue la experiencia?

"DÑI" es una obra que creo que voy amar siempre. La pasé genial y cada vez que la hacemos la disfruto mucho.

Fue una obra que entró en un momento donde yo estaba sin laburo y medio bajón. Fui a un casting en el que estaban buscando a Peña, el hombre del trámite, y quedé. Conocí un grupo maravilloso que es Clandestino Teatro y con cada cosa que hacemos la pasamos genial.
"DÑI" cuenta la historia de Peña en la década de los '70. Un hombre al cual le roban la identidad por un error de tipeo. Y habla claramente de eso, de la Identidad y de la pérdida de la misma. Por eso los '70 son una época nefasta de nuestra historia donde en un punto todos perdimos la identidad. Peña no sólo sufre esta pérdida desde este error de tipeo si no que también la pierde físicamente.


Actualmente están presentando Pobre Argentino Pobre. ¿Cómo surgió la idea y cómo la están llevando a cabo?

"Pobre Argentino Pobre" es del mismo escritor y director de "DÑI": David Bogado y habla de la crisis del 2001, que es contada por Juan (Fernando Martino). Juan es echado de su trabajo, cobra la indemnización en patacones, los poco ahorros que tenía quedan en el corralito y su vida se desmorona. Nos va contando todo el 2001, desempleo, crisis económica, corralito, patacones, trueque... Otra época que cuesta olvidar.  
Esta obra no deja de sorprenderme por la cercanía a  esta nueva realidad que estamos viviendo. Volver a escuchar la campaña presidencial De La Rua es un flash.

¿Cómo definirías a tu personaje? ¿Cuánto hay de Rodrigo en él?

En "Pobre Argentino Pobre" hago tres personajes: uno es el jefe que decide echar a Juan de su trabajo, que es el detonante de la historia. Este es un jefe cheto de los '90 que está más interesado en pasarla bien que en los demás. "Hay que reducir gastos y hemos decido dejar de contar con sus servicios" le dice a Juan mientras se divierte con  un videojuego.
El otro personaje es un Chorro al mejor estilo "pibe chorro" que, echado de su trabajo desde hace un par de meses y sin poder hacer otra cosa, decide salir a robar para poder comer. Lo intercepta a Juan para robarle pero resulta que Juan y el Chorro se conocen desde pibes, así que deciden hacer como un "Trueque" o un "MegaCanje".
Y el otro es un Puteador en pleno corralito. Es ese hombre muy conocido que le dice a Martín Ciccioli " Que devuelvan la plata que se robaron..." y empieza a enumerar a todos los presidentes, ministros y demás yerbas de los '90 y de la Alianza.

Respecto a qué hay de Rodrigo en cada personaje, yo soy de la idea que todos los roles están dentro mío. Todos tiene un poco de mi. Todos son creados desde la observación, desde los recuerdos. Las imágenes que  están dentro nuestro que vemos todos los días. La observación es una de las grandes virtudes que   desarrollamos los actores y eso nos lleva a lugares y a personajes hermosos. Por eso todos tienen un poco, o mucho, de mí.

¿Cuáles son las problemáticas más frecuentes con la que lidia el teatro independiente a la hora de concretar un proyecto?

El teatro independiente se hace con muchas ganas desde el primer momento que se encara un proyecto.
Sabemos los que venimos remando en esto desde siempre que es complicado. A nivel actoral (a esto me refiero, que es muy poco o nada remunerado), por lo tanto el nivel de compromiso siempre pende de un hilo. Es difícil armar elencos con ganas, predisposición, lograr congeniar horarios de ensayo, producir la obra ya sea desde juntar el dinero para hacerla, armar carpetas para subsidios, buscar teatros, horarios de función, etc.
Y creo que siempre lo más difícil es la difusión. Lograr que todo el elenco se ponga las pilas para difundir la obra, para invitar gente y para estar atrás del público que venga, tratando de lograr un compromiso real con el público.
El teatro independiente no termina en el estreno. Se sigue con la convocatoria y la difusión, así que no se para nunca.

¿Qué significa el teatro para vos?

 El teatro es mi vida. Ojalá algún día pueda vivir de él.

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